La perfección no es alcanzable, pero si la perseguimos, podemos alcanzar la excelencia.
La risa es una terapia. ¡Ríase!
Si quieres algo, trabájalo, hazlo realidad y confía en la fe.
Tu visión guíala al máximo placer de hacer el bien.
No será fácil lo que quieres, pero no imposible.