Es decepcionante sentir que, en lugar de orgullo, solo se le brindan a tu mamá decepciones y problemas, a pesar de que ella hace todo lo posible por ti. Es triste no poder devolverle ni un poco de lo que hace y, en cambio, ser una carga que le causa dolores de cabeza y estrés. Te sientes insuficiente e inútil, deseando ayudar pero sintiendo que no puedes.