Me dicen que el tiempo lo cura todo... pero yo siento que eso es solo una mentira piadosa. La herida sigue ahí, latente, esperando a que el menor recuerdo la haga volver a sangrar. Aprendemos a vivir con ella, a convivir con el dolor, pero no a olvidar. Y eso es lo que más me duele, que aunque pase el tiempo, la cicatriz sigue ahí, recordándome lo que ya pasó, lo que me hizo daño. Y me pregunto, ¿algún día podré dejar de sentir este dolor?