La vida no es encontrar tu propio camino, sino construirlo paso a paso, aprendiendo de cada piedra y disfrutando cada vista. El destino no es el final, sino la evolución de quien te conviertes.
La verdadera fortaleza no radica en no caer nunca, sino en la capacidad de levantarse siempre con una nueva lección, forjando un carácter inquebrantable que te guía a la sabiduría y el éxito.