El carácter no se forja en la comodidad, sino en el incendio de la adversidad. Solo allí, entre las llamas, emerge la sabiduría que enciende el verdadero éxito.
El verdadero carácter se revela no en los momentos de calma, sino en la tempestad, cuando la sabiduría guía nuestros pasos y la motivación impulsa nuestra voluntad hacia el éxito.