La calidad de tu carácter no se mide en cuántas veces caes, sino en la inquebrantable voluntad que posees para levantarte y aprender de cada cicatriz. Es el cimiento invisible de todo éxito duradero.
El miedo es inevitable, pero la cobardía es una elección. El carácter no se forja en la ausencia de temores, sino en el valor de actuar a pesar de ellos.