Y con la luna llena, las almas en pena ya no estaban en tinieblas y se pasean de un lado para otro. Mientras se esconden hasta de su sombra porque refleja un espectro deforme que les recuerda su vida vivida y que asusta a las personas de la comunidad. Viviendo en la noche donde casi todo se ve, juegan en la luz de la luna, la única esperanza de un día ser luz de luz.
